Josefa miró a la vitrina de aquella tienda que tanto le gustaba entrar pero esta vez no alcanzo a entrar y ya se había enamorado de un cuadro que estaba colgando de aquella pared llena de cosas raras pero fascinantes para ella, cuando entró se vio sola en el local, ella con el cuadro nadie más y entendió que ese pequeño cuadradito, mísero para algunos, la hacía sentir completa, observó los colores, algunos eran sus favoritos y otros detestables pero en conjunto se equilibraban bastante bien pensaba Josefa.

A los 5 minutos un hombre alto, ni muy gordo ni muy flaco, de tez blanca y que irradiaba paz, le toca el hombro, él la saluda muy tranquilo algo nervioso y le pregunta que hacía por ahí, porque hace tiempo no venia y ella solo respondía” no he tenido tiempo, he estado muy ocupada”, él amablemente le dice “ te llevaras ese cuadro?”, Josefa responde con una mirada y este hombre toma el cuadro de la pared para envolverlo.

Al salir de la tienda Josefa suspira y se pone a caminar rumbo a su casa, el lugar donde se sentía más segura y la que le guardaba sus secretos más ocultos, al llegar encuentra que está sola (algo normal para ella) y se dirige a su pieza sin antes pasar por la cocina a buscar un vaso de jugo de frambuesa, llega a su pieza y rápidamente desenvuelve el cuadro y observa bien su pieza para colgarlo en el mejor lugar hasta que lo encuentra, era un rinconcito de su pieza al lado del ventanal que daba a un patio gigante, al terminar de colgarlo llega su mamá y le pregunta qué es eso? Y ella mirándola le dice encontré este cuadro, es precioso, me encanto a penas lo vi y lo tuve que comprar, su mamá la mira y le dice en lo que gastas la plata, en puras tonteras pero sí, se ve bien y se va de la pieza.

Al día siguiente la madre de Josefa la va a despertar para que vaya a una hora al dentista que tenia pedida hace días y que su mamá la había obligado porque a ella no le generaba ningún entusiasmo ir para allá, al entrar a la pieza la ve dormida y cuando la intenta despertar no recibe respuesta, la madre comienza a llorar encontrando una carta al lado de la almohada de Josefa que decía : “ para ti tal vez no tenga ninguna importancia, para mi genera todas mis emociones, solo te pido que cuando lo veas te acuerdes de mi, porqué así soy yo un conjunto de colores que no les gusta a todos pero a otros les encanta, no te pido perdón porque no lo siento…”

Era un final sin final ?

Era un comienzo del fin?

Era algo con algún nombre o estado?

Eso era eso?

Nunca entendió ni quiso entender el porqué de todo lo que paso, prefirió no pensar y seguir aunque nunca supo su camino…